Exposición actual

Exposición actual

Exposición actual

Jorge Fuembuena (Zaragoza, 1979) pertenece a la que es, sin lugar a dudas, la mejor generación que ha dado la fotografía española. Un nutrido grupo de fotógrafos y fotógrafas de todas las áreas del país, caracterizados por una extensa cultura visual y por su sintonía con el arte contemporáneo que se genera en el resto del mundo.

El reparto de la atención es una constante en la obra de Fuembuena, que se hace visible en la fluida concatenación de los temas que aborda, casi siempre, de forma simultánea; algo que hemos querido trasladar a la exposición mediante la yuxtaposición de imágenes en diferentes soportes. La serie Elba y Maya, que abre el recorrido de la exposición, muestra los retratos realizados a dos niñas a lo largo de doce años, durante ese periodo que va del final de la infancia al inicio de la adolescencia. El tiempo, como se verá, es uno de los elementos que orbitan su trabajo.

La primera sala muestra al fondo, en formato mural, una Venus pagana y sangrante, que repite la pose de El nacimiento de Venus de Botticelli. Con ella, Fuembuena propone una «secularización de lo sagrado», entendiendo por «sagrado» el canon de belleza femenina. Esa voluntad de cambiar nuestros paradigmas de la belleza está especialmente subrayada en los retratos de su serie Liberta, un título inspirado en el apelativo que se les daba en la Roma Antigua a los esclavos emancipados de sus patronos. Es una colección de retratos dedicada a la comunidad queer, integrada mayoritariamente por jóvenes de la llamada generación Z, que ha tenido la valentía, como ninguna otra antes, de hacer «acto de presencia», de comparecer ante la sociedad y de animar a los miembros de generaciones anteriores a formar parte de ese acto de visibilidad.

En realidad, casi todo su trabajo podría inscribirse el apartado de retratos. Retrata la sociedad contemporánea: los paisajes que se utilizan para el ocio y los que se decoran y espectacularizan para ese fin; retrata a quienes ocupan bosques para evitar su desaparición y a la naturaleza herida que la desidia colectiva está dejando morir; retrata las texturas de los coches accidentados que nombran sin mostrarla la silenciosa omnipresencia de la muerte —otro de sus temas nucleares—; retrata el tránsito desde la infancia a la adolescencia, y retrata el pasado utilizando materiales de archivo.

Los dos vídeos que se presentan se nutren de estos documentos visuales y de fotografías tomadas por él: Las últimas luces, un recorrido sincopado por la historia del toreo en España, desde comienzos del siglo XX hasta la actualidad e Insectum, inspirado en el universo surreal de Luis Buñuel; ambos muestran las imágenes como si estuvieran solapándose en la pared, mientras que los ritmos y la música añaden una percepción más emparentada con el cine e incluso con los videos musicales. El cine está indisolublemente asociado a su trabajo, tanto el profesional como el personal. De hecho, en la exposición se muestra, por primera vez, un adelanto del trabajo sobre Pier Paolo Pasolini que está realizando en Roma.

Alejandro Castellote, comisario de la exposición

Fotografías